No sè què serà...por màs que pienso al respecto no se me caen muchas ideas convincentes. Lo màs probable es que tenga que ver con la extrema cercanìa al viernes, con la fusiòn que se provoca cuando el jueves por fin termina y llega el esperado viernes, que no se desde cuàndo, pero ahora, totalmente institucionalizado, gana por lejos el premio al mejor dìa de la semana.
El punto es que el jueves, aunque diferente, tambièn tiene una gran personalidad. Ya desde el principio algo se siente diferente..."Sòlo una vez màs", es lo primero que pienso cuando me despierto un jueves, cada jueves, todos los jueves. Ya viajando al trabajo, me es inevitable pensar que, al despertarse, la mayorìa pensò lo mismo que yo. Aunque hay excepciones, como a cada regla, se nota en los accesorios de las mujeres, en las corbatas de los hombres y en los guardapolvos de los chicos. Y sobre todo hay trampa, como en cada ley. Eso tambièn se nota. En los zapatos lustrados anoche, en las medias especialmente elegidas, en lo que no se ve, en los ojos finamente delineados que dicen màs de lo que muestran. En los anillos accidentalmente olvidados en un bolsillo, en las sùbitas reuniones de trabajo, en los almuerzos particularmente largos.
A èl...se le nota en los mensajes de texto trasnochados, que prometen partidas de fùtbol inolvidables...
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