Me cuesta un poco decirlo, es cierto, pero creo que llegó el momento de soltar esta esperanza adolescente a la que me aferré hace aproximadamente un mes. Aunque mis amigas me digan, para animarme, que la adolescencia dura hasta los 30, que lo que me pasa es normal, que me deje llevar, que haga lo que sienta...Yo no puedo. Yo siento que tengo que cortar con esto ahora, antes de que me haga mal, y me haga recatalogar al "amor" para colocarlo bajo la etiqueta de "Sentimientos putos".
Mi historia, mi GRAN historia anterior fue complicada, y si bien nunca conté mucho...empezar diciendo que fue complicada, es un buen comienzo. Fue mi historia más importante, y también la más complicada y la que más me hizo sufrir. No tengo buenos recuerdos de él, no lo extraño las noches de lluvia y no guardo cosas que tengan que ver con él. Quemé todo en un gran fogón. Otro dato importante.
El punto es que desde que esa historia terminó, mi vida cambió. En todos los sentidos. Yo cambié. Mi forma de ver la vida cambió. Mi forma de relacionarme con la gente cambió. Mi forma de pensar sobre la gente, también cambió. Y obviamente, mi forma de involucrarme con los hombres.
Se podría decir que perdí un poco la inocencia, y también se podría decir que me volví un poco dura y fría, calculadora. Empecé a basar todos mis razonamientos bajo un concepto inicial: "los hombres no son buenos, hasta q se demuestre lo contrario". Obviamente, no es fácil tener mucha llegada a alguien que piensa así, pero aún así, conocí algunas personas que tarde o temprano me demostraron que no eran lo que yo necesitaba y que mis escuditos me sirvían para no sufrir por eso, ya que no me había ilusionado, no tenía demasiadas expectativas, y todo siguió...como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, diría Joaquín.
Todos estos mecanismos funcionaron hasta hace un mes, cuando lo conocí a EL. No hizo falta demasiado. Verlo dos veces, y sobre todo la segunda vez...una velada que incluyó demasiadas cosas que me gustaron, bastó para que todos los escuditos, el frío, la dureza y la calculadora, quedaran en el arcón de los recursos utilizados para no sufrir, y pasaran a ser un recuerdo. Sólo eso bastó para que yo volviera a pensar que podía ilusionarme otra vez, que por qué no, que bueno...si me había gustando tanto, por qué no apostar a que...quién sabe...podría ser, quizás...tal vez. No se si me obsesioné, si me enamoré, si me enloquecí, no sé...realmente, no lo sé.
Lo que si sé...es que mi esperanza con los "tal vez" tiene fecha de vencimiento. Vence hoy. Después de transitar el mes más ciclotímico que recuerdo en los últimos años, de pensar más de lo que mi cabeza puede soportar, de que mis mecanismos inconcientes me hagan soñar con él cuando durante el día evité pensar, de esperar, esperar y esperar algo que nunca llegó...creo que es un buen momento para abrir el arcón de recursos para no sufrir otra vez, adaptarlos con las enseñanzas de esta nueva experiencia y por el momento, recordar que ya no soy una adolescente para vivir dibujando corazoncitos en cualquier papel que encuentro.
viernes, 29 de agosto de 2008
martes, 26 de agosto de 2008
La clave del éxito...
Hoy me acordé de mi odio a las instituciones. No sé como englobar el término, porque no son sólo los organismos públicos a los que va dirigida mi molestia, y tampoco son todos los privados. Básicamente, y para poder definir lo que me pasa, me molestan mucho los lugares en los que:
-Hay colas. No una sino varias colas. (Si es para esto, pasando la puerta a su izquierda. Si es para esto otro, pasando el segundo patio, en el hall, si es para...)
-Hay recepcionista. Una o varias. Si son varias, mucho peor. Porque nunca saben demasiado, y que te den la información que necesitás te cuesta precios muy altos.
Hoy por ejemplo, mientras esperaba en el HI para q me atendiera un simple clínico (y a los que están de guardia, nunca les creo que lo sean. A los que van a domicilio, menos que menos.), formulaba toda la re-estructuración de ese puto lugar si me tocara la suerte? de ser su directora. Vaya situación utópica. Este lugar, no sólo tiene los dos elementos que mencionaba antes, sino q además tiene una desorganización que me supera. El espacio físico del Hospital está dividido en diferentes edificios, o sea que si le pegás en el primer intento al lugar donde te toca ir, jugale a la quiniela porque es tu día de suerte.
En los 20 minutos que estuve ahí aprendí el oficio de recepcionista, y no menosprecio a las recepcionistas, sólo que no pude creer cuando la señorita comentó que hacía 11AÑOS!! trabajaba de lo mismo. Ganarán muy bien las recepcionistas o yo soy la única histérica que no soportaría trabajar 11 años seguidos diciendole "Por el pasillo, pasando el segundo patio" a todos con los que hablo durante el día??? Porque juro que es todo lo que dijo, además de unos cuantos "no sé", "no...eso preguntale a las chicas que te dan los turnos" y "eso hablalo con el laboratorio".
Y ahí viene mi reflexión, con respecto a "la clave del éxito". En este tipo de lugares, y cuando realmente las necesitás y no te queda otra, no hay salida, no hay ni un mínimo rayito de esperanza que no sea de esa manera...la clave del éxito radica en la capacidad de adaptarte y sumarte a las conversaciones que mantenga la recepcionista, ya sea por teléfono o personalmente con otras personas; a tu versatilidad para sonreir ante las pelotudeces más insospechadas; el carisma para ocultar los arranques de furia, y obviamente, que le caigas en gracia a la susodicha.
-Hay colas. No una sino varias colas. (Si es para esto, pasando la puerta a su izquierda. Si es para esto otro, pasando el segundo patio, en el hall, si es para...)
-Hay recepcionista. Una o varias. Si son varias, mucho peor. Porque nunca saben demasiado, y que te den la información que necesitás te cuesta precios muy altos.
Hoy por ejemplo, mientras esperaba en el HI para q me atendiera un simple clínico (y a los que están de guardia, nunca les creo que lo sean. A los que van a domicilio, menos que menos.), formulaba toda la re-estructuración de ese puto lugar si me tocara la suerte? de ser su directora. Vaya situación utópica. Este lugar, no sólo tiene los dos elementos que mencionaba antes, sino q además tiene una desorganización que me supera. El espacio físico del Hospital está dividido en diferentes edificios, o sea que si le pegás en el primer intento al lugar donde te toca ir, jugale a la quiniela porque es tu día de suerte.
En los 20 minutos que estuve ahí aprendí el oficio de recepcionista, y no menosprecio a las recepcionistas, sólo que no pude creer cuando la señorita comentó que hacía 11AÑOS!! trabajaba de lo mismo. Ganarán muy bien las recepcionistas o yo soy la única histérica que no soportaría trabajar 11 años seguidos diciendole "Por el pasillo, pasando el segundo patio" a todos con los que hablo durante el día??? Porque juro que es todo lo que dijo, además de unos cuantos "no sé", "no...eso preguntale a las chicas que te dan los turnos" y "eso hablalo con el laboratorio".
Y ahí viene mi reflexión, con respecto a "la clave del éxito". En este tipo de lugares, y cuando realmente las necesitás y no te queda otra, no hay salida, no hay ni un mínimo rayito de esperanza que no sea de esa manera...la clave del éxito radica en la capacidad de adaptarte y sumarte a las conversaciones que mantenga la recepcionista, ya sea por teléfono o personalmente con otras personas; a tu versatilidad para sonreir ante las pelotudeces más insospechadas; el carisma para ocultar los arranques de furia, y obviamente, que le caigas en gracia a la susodicha.
viernes, 22 de agosto de 2008
Si es por mi, chamuyame que me gusta...
Hoy, a diferencia de varios días, acepto el chamuyo. Hoy estoy lista para que me mientan, para que me digan cosas increibles y me roben sonrisas; para que me digan que por mi, matarían una ballena a chancletazos, y yo no pueda aguantar las carcajadas y no me quede otra que enternecerme de la ocurrencia masculina.
Hoy, que mi autoestima está otra vez donde tiene que estar (quizás, porque me han mentido bastante bien, quizás porque ya era hora de que la meditación funcionara, quizás porque me saqué un pesito de encima y entonces todo volvió a su lugar...) tengo ganas de volver a escuchar esas cosas que a veces no tienen sentido, pero tampoco tiene sentido buscárselo. La lógica paradojica, una vez más y obligandome a recordar a Erich Fromm en El Arte de Amar...
Tengo ganas de correr la cortina y mirar por la ventana, y también claro, dejar que me vean. Para que me digan que soy linda; que estoy buena; subi que te llevo, mamaza..., que soy especial; que siempre doy buenas respuestas; que no tener tetas no está mal; que qué lindos son mis ojos hoy; que este color me queda particularmente bien, que hoy me maquillé diferente y me favorece, que tengo lindas las uñas, que soy más linda si sonrío, que ayer estaba rara, que hoy es como si brillara....i like escuchar qué podés inventar.
Por otro lado, pero viene de la mano y como anillo al dedo, por estos días me he ganado un premio. Dice, quién me lo dio, que no es porque estoy gorda, que soy como un palito, pero no cuido mi cuerpo como debiera hacerlo, y entonces, por eso me llama la atención. Ok, tiene razón. Hago un mea culpa, aunque hoy mi ego se haya ausentado y sólo quede lo más profundo y puro de lo que soy, que se siente bastante conforme con la parte física del personaje que hoy le toca representar...
Yo entro en la bikini, pero...tengo unas pequeñas várices que tendría q sacarme y me cuelgo y no voy al flebólogo...
Entro, pero...fumo como una condenada y cada vez que quiero dejar parece que es contraproducente y termino fumando más, o termino dándome cuenta que en realidad, no quiero dejar...
Entro, pero...la ley de la gravedad un día me va a pasar factura por todos los chocolates que no puedo dejar de comer, religiosamente, todos los días...por los alfajores, por los tostados, por la adicción al mate, por ser tan sedentaria y negarme al gimnasio.
Por los jeans tan ajustados, por la mala postura, por comer tantas golosinas, por comerme las uñas, por teñirme el pelo...en fin...cuando llegue el día del juicio final, no puedo decir que no lo sabía. He pecado, y me hago cargo.
Por los jeans tan ajustados, por la mala postura, por comer tantas golosinas, por comerme las uñas, por teñirme el pelo...en fin...cuando llegue el día del juicio final, no puedo decir que no lo sabía. He pecado, y me hago cargo.
Ahora digo yo...un premio a la sinceridad...no hay? :D
miércoles, 20 de agosto de 2008
En un día como hoy...
Hoy ya me levante con esta idea...hoy no es un día para estar trabajando. Hoy es un día para cualquier otra cosa, pero sobre todo, para ver películas. Para hacer cualquiera, para tirarse en la cama con todas las almohadas que tengamos en stock, los almohadones, frazadas, colchas, ositos de peluche, todos son bienvenidos. Infaltables cerca: los controles remotos, una botellita de agua, y en mi caso, un cuaderno y una lapicera. La TV bien arrimada a los pies de la cama y listo, el mundo exterior puede explotar si quiere, que carecerá de importancia. El teléfono puede sonar hasta el hartazgo; el timbre. Probablemente si decidimos tomar mate, el agua hervirá un par de veces hasta poder concretar nuestro plan. Hoy es un día para hacer nada, pero sin apuro.
Con Fe, que rápidamente se acopló a mi nick de hoy, que habla de mis ganas de salir corriendo del trabajo con cualquier excusa imaginable para saltar a mi cama, armamos una lista de imperdibles para hoy. A saber:
- Cualquiera de Francella
- Cualquiera de Olmedo y Porcel.
- Las de Sandro.
- Las de Alex De La Iglesia. (las mierdas, según Fe, jaja)
- Clásicos, como una tarde entera con "El padrino", con Batman o dos tardes con "Star Wars"; Casablanca, Por quién doblan las campanas, El Golpe.
- Por Director: las de Leonardo Favio, las de Hitchcock (Vértigo, la ventana indiscreta, Los pájaros, Psicosis), de Burton (todas, y la del Barbero loco también), los pelotazos de Woody Allen...
Fe de errratas y gracias a mi hermana por desasnarme y avisarme del error: vamos con Kubrick...el Resplandor y Clockwork Orange!
En fin, se aceptan opiniones...Nosotros vamos a seguir toda la tarde haciendo la lista, asi nos evadimos de la realidad!
Con Fe, que rápidamente se acopló a mi nick de hoy, que habla de mis ganas de salir corriendo del trabajo con cualquier excusa imaginable para saltar a mi cama, armamos una lista de imperdibles para hoy. A saber:
- Cualquiera de Francella
- Cualquiera de Olmedo y Porcel.
- Las de Sandro.
- Las de Alex De La Iglesia. (las mierdas, según Fe, jaja)
- Clásicos, como una tarde entera con "El padrino", con Batman o dos tardes con "Star Wars"; Casablanca, Por quién doblan las campanas, El Golpe.
- Por Director: las de Leonardo Favio, las de Hitchcock (Vértigo, la ventana indiscreta, Los pájaros, Psicosis), de Burton (todas, y la del Barbero loco también), los pelotazos de Woody Allen...
Fe de errratas y gracias a mi hermana por desasnarme y avisarme del error: vamos con Kubrick...el Resplandor y Clockwork Orange!
En fin, se aceptan opiniones...Nosotros vamos a seguir toda la tarde haciendo la lista, asi nos evadimos de la realidad!
miércoles, 13 de agosto de 2008
13, qué te parece?
Y…a mi me parece bárbaro. Hoy festejo conmigo misma, hoy celebro. Hoy quisiera tener dos manos derechas para poder brindar por mí. Hoy, aunque es 13, yo no tengo miedo. No es martes, pero no me caso ni me embarco por las dudas.
Al principio, bah…cuando terminó todo en realidad…creía q era imposible que este día llegara como uno más. Imaginaba, confundida con mi propia realidad, que pasar un año más en la cotidianidad, sencillamente, era imposible. Que en un año los diarios anunciarían el próximo 13 de agosto como lo hicieron con el año 2000, que los Bancos perderían sus reservas, que él iba a estar ahí, en la puerta de mi casa para apuntarme con un cañón y recordarme que nunca, nunca más mi vida iba a ser normal.
Pero, acá me veo hoy. En la cotidianidad y bastante entera, por cierto. Un año que sin duda fue diferente, un año que me merecía. Un año de introspección, de descubrir muchas cosas sobre mí y sobre la gente. Un año para crecer. Un año para cerrar etapas, para cerrar puertas, para hacer duelos, para entender conflictos, para dejar de buscar problemas y empezar a encontrar soluciones.
Un año puede ser mucho tiempo y poco a la vez, un año puede pasarse rápido o hacerse de goma. Ser positivo o negativo. Querer que no termine, o desear que llegue su final.
Hoy no es 31 de diciembre, pero para mi hoy termina un año. Así que hoy, yo celebro el año nuevo que comienza!
Al principio, bah…cuando terminó todo en realidad…creía q era imposible que este día llegara como uno más. Imaginaba, confundida con mi propia realidad, que pasar un año más en la cotidianidad, sencillamente, era imposible. Que en un año los diarios anunciarían el próximo 13 de agosto como lo hicieron con el año 2000, que los Bancos perderían sus reservas, que él iba a estar ahí, en la puerta de mi casa para apuntarme con un cañón y recordarme que nunca, nunca más mi vida iba a ser normal.
Pero, acá me veo hoy. En la cotidianidad y bastante entera, por cierto. Un año que sin duda fue diferente, un año que me merecía. Un año de introspección, de descubrir muchas cosas sobre mí y sobre la gente. Un año para crecer. Un año para cerrar etapas, para cerrar puertas, para hacer duelos, para entender conflictos, para dejar de buscar problemas y empezar a encontrar soluciones.
Un año puede ser mucho tiempo y poco a la vez, un año puede pasarse rápido o hacerse de goma. Ser positivo o negativo. Querer que no termine, o desear que llegue su final.
Hoy no es 31 de diciembre, pero para mi hoy termina un año. Así que hoy, yo celebro el año nuevo que comienza!
viernes, 8 de agosto de 2008
Conceptos básicos de comunicación.
Más o menos complicado, más o menos sencillo, más o menos recordaremos...A todos alguna vez, en alguna instancia académica de nuestra vida, nos ha tocado estudiar sobre comunicación. Sea al nivel que sea, escuela primaria, secundaria, Universidad pública o privada e incluso terciario, todos los profesores partieron de la base de "un tipito le dice algo a otro tipito" para complicarla en la medida que correspondiera más adelante. Adónde quiero llegar con todo esto? A que todos sabemos lo básico: el tipito1 es el emisor, el "algo" es el mensaje; el tipito2, el receptor.
Ahora bien, por otro lado, esta era que estamos viviendo es conocida como la era de la comunicación, donde el mundo globalizado, la tecnología y los múltiples medios son moneda corriente. O sea...comunicación, debería ser una materia que tenemos clara, no?
Sin embargo, cada día que pasa, yo me siento más incomunicada. Y no sólo yo. Siento que toda la gente cada vez se comunica menos, o por lo menos y contra todo pronóstico...la gente se comunica peor. La gente a la hora de comunicarse, se complica.
Primero, acortar las palabras en los mensajes de texto, hasta que te quedan tan cortas que ni sabés qué quisiste decir.
Después, el msn y la definitiva aniquilación del castellano. Entre las caritas, los zumbidos y la ausencia de un corrector ortográfico, (que a esta altura, creo totalmente necesario. No para que la gente escriba mejor, ya entendí que al que no le importa, no le importa...pero al menos para evitarme ver burradas como "haveriguame" "te lo ago llegar" y hasta "Llamila" en lugar de Yamila...en fin.) el idioma ya bastante arruinado, termina rindiéndose a la derrota.
Esto creo que lo podemos ver todos, es muy evidente. Pero después, me preocupa otra cosa...quizás no tan visible pero en constante detrimento....Estamos perdiendo también la capacidad de expresar nuestras ideas, estamos acostumbrándonos a interpretar lo que el otro quizás quiso decir cuando dijo algo. Cuando pensamos que no quiso decir lo que dijo, cuando pensamos que si bien dijo lo que dijo, demostró algo diferente.
Qué quiso decir mi jefe cuando hoy me dijo "este si, no porbelme pero 2acordata euq eintocme, esta en 315 final"?? Yo le entendí, por supuesto. Yo lo interpreté perfectamente.
Qué me quiso decir ese que me ofreció tostadas a la mañana siguiente, pero después no me llamó nunca más?
Qué quiero decir yo cuando digo que hoy tengo ganas de romper todo? Por qué no digo que hay algo puntual que me hace sentir mal? POR QUE no lo digo? Por qué acepto ser un poco bárbara, un poco falta de civilización y sigo esperando que me entiendan y pretendiendo que me sean claros? Por qué todos parecemos hacer lo mismo? Pensaremos que es más fácil así?
Ahora bien, por otro lado, esta era que estamos viviendo es conocida como la era de la comunicación, donde el mundo globalizado, la tecnología y los múltiples medios son moneda corriente. O sea...comunicación, debería ser una materia que tenemos clara, no?
Sin embargo, cada día que pasa, yo me siento más incomunicada. Y no sólo yo. Siento que toda la gente cada vez se comunica menos, o por lo menos y contra todo pronóstico...la gente se comunica peor. La gente a la hora de comunicarse, se complica.
Primero, acortar las palabras en los mensajes de texto, hasta que te quedan tan cortas que ni sabés qué quisiste decir.
Después, el msn y la definitiva aniquilación del castellano. Entre las caritas, los zumbidos y la ausencia de un corrector ortográfico, (que a esta altura, creo totalmente necesario. No para que la gente escriba mejor, ya entendí que al que no le importa, no le importa...pero al menos para evitarme ver burradas como "haveriguame" "te lo ago llegar" y hasta "Llamila" en lugar de Yamila...en fin.) el idioma ya bastante arruinado, termina rindiéndose a la derrota.
Esto creo que lo podemos ver todos, es muy evidente. Pero después, me preocupa otra cosa...quizás no tan visible pero en constante detrimento....Estamos perdiendo también la capacidad de expresar nuestras ideas, estamos acostumbrándonos a interpretar lo que el otro quizás quiso decir cuando dijo algo. Cuando pensamos que no quiso decir lo que dijo, cuando pensamos que si bien dijo lo que dijo, demostró algo diferente.
Qué quiso decir mi jefe cuando hoy me dijo "este si, no porbelme pero 2acordata euq eintocme, esta en 315 final"?? Yo le entendí, por supuesto. Yo lo interpreté perfectamente.
Qué me quiso decir ese que me ofreció tostadas a la mañana siguiente, pero después no me llamó nunca más?
Qué quiero decir yo cuando digo que hoy tengo ganas de romper todo? Por qué no digo que hay algo puntual que me hace sentir mal? POR QUE no lo digo? Por qué acepto ser un poco bárbara, un poco falta de civilización y sigo esperando que me entiendan y pretendiendo que me sean claros? Por qué todos parecemos hacer lo mismo? Pensaremos que es más fácil así?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
