jueves, 22 de mayo de 2008

Hoy me quiero quejar...

Hoy hace justo una semana. Hoy se cumplen 7 días de mi cumpleaños, y también 7 días desde que tuve que "mudar" mi festejo a otro lado a pedido de la gente de Museum, si es que son gente. Paso a contarles...
El pasado miércoles 14/05 y con motivo de querer festejar los 24 desde que llegaran sus primeros minutos, decidimos ir con amigos a comer, tomar algo y quedarnos a recibir las 00:00 hs en MUSEUM...pero, no todo salió redondo, porque a eso de las 21, cuando llegó una pareja de amigos a quienes esperaba, este lugar me dio mi primer regalo de cumpleaños, q fue bastante feo por cierto...No los dejaron entrar. Por qué? Todavía me lo estoy preguntando, porque nadie me pudo dar una respuesta. El portero le echó la culpa al RRPP, el RRPP al de seguridad, el de seguridad al dueño, y del dueño, volvimos al portero, y asi estuvimos un rato, como boyando...esperando que alguien nos diga por qué un portero me puede decir a mi con quien puedo y con quien no puedo festejar MI cumpleaños.
La verdad es que nadie me lo pudo decir, nadie me pudo decir quien era ese portero y qué derechos tenía sobre las personas, pero lo que si creo es que como mínimo, nos quedó debiendo unas cuantas explicaciones.
Porqué Museum no da explicaciones de a quién deja entrar y a quién no y por qué? Por qué decide con quién tengo que festejar mi cumpleaños y con quién no? Por qué no tiene gente con huevos en la puerta, que si no te va a dejar entrar porque no le gusta tu cara, al menos te lo diga y no se haga el pelotudo? Más incógnitas.
Entonces, como no tengo más que preguntas y una sola certeza...voy a ir sobre la certeza y actuar sobre ella. MUSEUM DISCRIMINA, entonces no me interesa pisar nunca más ese lugar, y me interesa que todo el mundo lo sepa. Que todos sepan que antes de decidir ir a Museum, podrían pensar en con quienes tienen ganas de estar, y cuales de esos le caeran bien al portero, o bien, como nosotros, elegir irse a otro lugar, para estar con quien quieran, y como quieran. Yo no piso más ese lugar. Yo la verdad tengo bronca, todavía. Me dura, una semana más tarde, la bronca y la indignación. La injusticia me da bronca. Y si los porteros no nos ayudan, al menos yo no me lo callo.