
Yo, me fui a ver una muestra fotogràfica de Rene Burri...el señor que tomò esta fotografìa al Che, entre otras. (Gracias Mr. Diaz por su compañìa :))
En la muestra hay fotografìas de muchos personajes, como Richard Nixon y Dwight Eisenhower, Pablo Picasso, Ingrid Bergman, Le Corbusier, María Callas y Alberto Giacometti (al que voy a prestarle màs atenciòn a partir de ahora, su pose para la foto es increible!)
Este hombre fue testigo de grandes acontecimientos del siglo XX, pero lo que màs me llamò la atenciòn de su trabajo, es que ademàs de realizar sus tareas como fotorreportero, siempre, en cada viaje que realizò, volviò con fotos personales, con fotos màgicas e increibles que tienen el poder de captar un momento y expresar muchas cosas sin decir una sola palabra.
No se si siempre es cierto aquello de que una imagen vale màs que mil palabras, pero en las fotos de Burri...valen por muchas.
Me fui contenta, feliz. Fue una tarde fuera del tiempo. Disfrute de la lluvia, del temporal, del viento que me revolviò (aùn màs) mis cabellos, de un capuccino italiano riquisimo, de una charla larguìsima que tocò muchos temas, del arte de un magnìfico fotògrafo, de planes pendientes que seràn en un futuro no muy lejano realidades, de còmo mis escritos se trasnformaràn en cortos...
Una tarde fuera de la rutina, y eso me encanta, y me llena el alma. Me hace pensar que no todo està perdido, y que a pesar de todo, siempre quedan cosas por sorprenderse, siempre hay sonrisas por descubrir, siempre hay charlas que valen la pena, siempre hay cigarrillos que compartidos tienen otro sabor. Siempre hay una buena excusa para pasar un buen rato.
