domingo, 9 de marzo de 2008

Un domingo Cualquiera

Hay pocas cosas que me disguten tanto como los domingos. No me disgustan, solamente. Me quedo corta; los odio. Y me molesta bastante ser tan superflua y bajonera como para elegir un dìa en la semana y dedicarme a odiarlo durante sus 24 horas, pero pocas veces puedo evitarlo. Me propuse varias veces diversas tàcticas para pasar los domingos lo mejor posible, a saber: Hacer planes de antemano para que el vil domingo no me encontrara no sòlo deprimida sino ademàs, sin nada para hacer; dejar cosas a medias a propòsito para que el domingo tuviera tareas asignadas; obligarme a visitar a alguien cuando podrìa haberlo hecho otro dìa...en fin, artimañas que nunca me funcionaron, porque històricamente he odiado los domingos, y en esa postura sigo, firme.
Desde que estoy sola, o mejor dicho, desde que ya no estoy con èl, los domingos son diferentes. Vacios y todos para mi. Sin embargo y contra todo pronòstico, no fue peor que antes. Es mucho mejor. Porque en la lista de las cosas que odio, arriba de los domingos, esta la rutina. Y domingo + rutina, era demasiado para mi.
Asi que ahora, ahora que soy sola, que soy dueña y señora de mis domingos y todos mis demàs dìas de la semana y que no tengo uno que pide para si una parte de ese tiempo...mi odio por los domingos està al menos atenuado. Los domingos ahora, son còmplices mudos de mi libertad y desde hace 7 meses, se me han presentado con diversas personalidades.
He pasado domingos deprimida, es verdad, los primeros, escribiendo cosas lacrimògenas sin entender por què las cosas habìan sido como fueron, he visto amanecer domingos llegando desde Quilmes con amigas que intentaron sacarme de ese lugar tan triste que es la nostalgia, he despertado domingos sin saber què hora era, sin saber si ya era lunes o todavìa sàbado, he pasado domingos ordenando y dando forma a mi nuevo lugar, a mi nuevo estado civil, a mi nueva forma de vivir, he transitado domingos enteràndome casi con magia de las relaciones kàrmicas de mi vida, he pasado un domingo a orillas del mar, festejando el aniversario de mi sistersoul (L), he pasado domingos con amigos en sus nuevas casas, he pasado domingo de cumpleaños de mi solcito, y he pasado domingos como hoy, viendo futbol, durmiendo varias siestas por dìa, fumando lemans suaves y largos, porque no tengo ni ganas de vestirme para ir al kiosco, donde estar sola, conmigo misma, se me vuelve el mejor de los planes que puede existir.

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